
Dormir no es apagar el cuerpo. Es un turno de trabajo distinto: el cerebro ordena lo que aprendió, el músculo se repara, las hormonas se reajustan. Cuando ese turno se acorta, la cuenta llega al día siguiente y, si se repite, a los meses.
Qué pasa durante la noche
El sueño va en ciclos de unos 90 minutos. En cada uno pasas por sueño ligero, sueño profundo y sueño REM. El sueño profundo se concentra en la primera mitad de la noche; ahí se libera la hormona de crecimiento que repara tejidos y músculo. El REM se concentra en la segunda mitad; ahí se consolida la memoria y se procesa lo emocional. Acostarte tarde te roba el primero. Levantarte antes de tiempo te roba el segundo.
Lo que la falta de sueño hace en una semana
Defensas: en un estudio con 164 adultos expuestos a un virus del resfrío, los que dormían menos de 6 horas tuvieron 4 veces más probabilidad de enfermarse que los que dormían más de 7 (Prather y colaboradores, Sleep, 2015).
Azúcar en la sangre: seis noches de 4 horas de sueño dejaron a jóvenes sanos con una respuesta a la glucosa parecida a la de una persona prediabética (Spiegel y colaboradores, The Lancet, 1999). Se revirtió al recuperar el sueño.
Apetito: dos noches de 4 horas bajaron un 18% la leptina, la hormona de la saciedad, y subieron un 28% la grelina, la del hambre, con más ganas de comer dulce y salado (Spiegel y colaboradores, Annals of Internal Medicine, 2004). El antojo de las 16:00 después de dormir mal tiene explicación hormonal.
Ánimo y atención: la falta de sueño amplifica la reacción emocional y baja la capacidad de sostener la atención, más que cualquier otro factor cotidiano.
Las tres formas de dormir mal
No poder dormirte. Despertar a las 3 y no volver. Dormir las horas y amanecer cansado. Son problemas distintos con causas distintas y no se arreglan con lo mismo. El primero suele ser cafeína, pantalla o cabeza acelerada. El segundo, alcohol, cena tarde o cortisol alto. El tercero es calidad, no cantidad: el sueño no llega a ser profundo.
Lo que sí cambia el sueño
Horario fijo, incluidos los fines de semana: el reloj interno aprende por repetición. Cafeína antes de las 16:00, porque a las 6 horas todavía queda la mitad en la sangre. Pieza fresca, entre 18 y 20 grados. Luz fuerte en la mañana y poca en la noche. Alcohol lejos de la cama: te duerme rápido y te despierta a las 4.
Y la hidratación tiene su parte. Llegar a la noche deshidratado sube la temperatura corporal y el corazón trabaja más, y ambas cosas fragmentan el sueño. Un vaso de agua con electrolitos dos horas antes de acostarse, con tiempo para ir al baño, deja el cuerpo en mejor punto de partida.
Dónde entra Irio Sleep
Irio Sleep está pensado para el tercer problema: dormir y no descansar. Magnesio 300 mg para que el músculo se afloje, 100 mg de triptófano como material para tu propia melatonina, electrolitos en dosis de noche. Sin melatonina sintética, sin sedantes, sin azúcar. Dos horas antes de dormir, todas las noches; el efecto se nota en la segunda semana. Y si en 30 noches no lo sientes, te devolvemos el 100%.
Guía completa: Suplementos para dormir: qué funciona y qué te deja aturdido.


